TRES DATOS SOBRE EL AGUA Y EL CARTÓN QUE POCAS PERSONAS CONOCEN

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  • El Foro Económico Mundial declaró 2026 como el "Año del Agua" (Blue Davos), justo cuando América Latina vive uno de los booms de e-commerce más fuertes del mundo: la región crece 1,5 veces más rápido que el promedio global.

Bogotá, julio 2026.- Cada vez que un paquete llega a la puerta de una casa, pocas personas se detienen a pensar en su origen. Pero antes de convertirse en el envase de un par de zapatillas o de un electrodoméstico, esa caja tiene una historia marcada por un recurso que hoy concentra la atención del mundo: el agua.

El Foro Económico Mundial declaró a 2026 como el "Año del Agua" en su última reunión en Davos, en un contexto donde se proyecta que para 2040 cerca del 43% de la población de América Latina vivirá en zonas de estrés hídrico de moderado a extremo.

A esto se suma el boom del comercio electrónico, que crece en la región 1,5 veces más rápido que el promedio mundial: más compras online significan más cajas de cartón cada día, y cada una de ellas esconde un proceso donde el agua es el insumo más exigido y, a la vez, el más invisible.

  1. El agua es la “sangre” del proceso de fabricación del cartón
    Sin ella, las fibras de celulosa no pueden transportarse, mezclarse ni entrelazarse para formar la hoja: el agua actúa como el medio que traslada las fibras a través de todo el proceso productivo, permitiendo que se distribuyan de manera homogénea antes de comenzar a unirse entre sí. Es justamente en esa etapa donde las fibras desarrollan los enlaces que, una vez eliminada el agua mediante drenaje y secado, terminan dándole al cartón su resistencia y estructura final.
     
    El agua influye directamente en la resistencia mecánica, formación de hoja, perfil de humedad, apariencia e impresión del cartón.
  1. El agua no se “gasta”: se trata y se devuelve al sistema
    En las plantas modernas, buena parte de esa agua se trata y se reincorpora al proceso en circuitos cerrados, en lugar de descargarse por completo al ambiente.
     
    Dependiendo de la tecnología utilizada, una fábrica puede requerir aproximadamente entre 7 y 25 m³ de agua por tonelada de papel o cartón producido. En ese contexto, una adecuada remoción de agua es fundamental para lograr altas velocidades de máquina y buena eficiencia, mientras que una mala gestión puede provocar defectos, roturas y variabilidad de la calidad del cartón.
  1. Reciclar cartón también es ahorrar agua
    Incorporar fibra reciclada al proceso productivo reduce de forma significativa el agua necesaria frente a usar exclusivamente fibra virgen, además de extender la vida útil de cada fibra de celulosa. Gracias a marcos regulatorios como la Ley REP, o las nuevas normativas de economía circular, cada caja reciclada correctamente puede integrarse a un nuevo ciclo productivo, con menor huella hídrica que la fibra virgen.
     
    Ese cierre del círculo no depende solo de la tecnología en plantas, también depende de lo que cada persona hace con la caja al recibirla en su casa. Separar el cartón correctamente, evitar mezclarlo con materiales contaminantes y aplastarlo antes de desecharlo son gestos simples que permiten que ese material, y el agua invertida en él, vuelvan a integrarse al ciclo productivo.
Fuente: ECOLAB