Mensaje del DirectorENERO 2026

UN 2026 ABIERTO A LA ESPERANZA

Al empezar cada año, los mensajes generalmente están llenos de confianza para que a todos nos vaya mejor; la esperanza nutre todas las relaciones y el brindis por el año nuevo se refleja fundamentalmente en apuestas por la salud, la sana convivencia, la ventura y la alegría.

El mito de la Caja de Pandora nos muestra que, después de abrirse, se desplegaron los males en el mundo y que, al cerrarse, la esperanza quedó como la única que siguió atrapada, brindando a los mortales la posibilidad de continuar viviendo a pesar de las desdichas. Es por ello que estamos enfatizando en abordar este año con una nota de optimismo y no quedarnos enfrascados en el pantano de lo que pudo haber sido y no fue, en llorar por la leche derramada o en debates interminables, rayando en la polarización, y así un largo etcétera.

Al finalizar el 2025 apareció un artículo de Kike Llaneras en El País de España que decía: “El mundo no empeora, mejora: 44 buenas noticias para empezar 2026 con optimismo”, lo que motiva este mensaje desde Pacto Global Red Colombia. Por supuesto, no expondremos el citado artículo, del cual recomendamos ampliamente su lectura. Y es ahí donde surge esta nota de esperanza.

A pesar de las dificultades e incertidumbres económicas, sociales y ambientales, tenemos una ciudadanía más informada y conectada. Eso facilita enormemente que nuestras posturas acerca de la sostenibilidad, a pesar de los contradictores, sigan teniendo un asidero firme. Recordemos que ser sostenible implica que nuestro accionar integre armónicamente las dimensiones económica, social y ambiental, en el marco profundo del respeto por los derechos humanos, sin olvidar nuestros deberes, obligaciones y responsabilidades, y con la integridad y la transparencia como elementos de relación con los grupos de interés.

Nuestra apuesta se ve reflejada en que, aunque el cumplimiento de las metas de la Agenda 2030 tiene atrasos innegables, al tener un norte claro podemos seguir impulsando las dinámicas del desarrollo sostenible con mayor ahínco y entusiasmo.

Claramente, aunque a veces las noticias diarias muestren situaciones indeseables en diferentes partes del mundo, al tener un marco general ampliado los resultados no son desdeñables. Globalmente, los riesgos de hambrunas permanentes se han mitigado de manera importante; la producción agropecuaria mantiene niveles productivos que pueden garantizar razonablemente una oferta alimentaria a costos razonables; los sistemas de salud, aun con dificultades, atienden a una gran parte de la población; el acceso a la educación es mayor que en épocas anteriores, lo cual facilita un mayor avance social positivo; y el empoderamiento de las mujeres, adolescentes y niñas alcanza mejores estadios, aunque falte mucho trecho por recorrer.

Sigue siendo preocupante el tema de la disponibilidad de agua y energía en todas las comunidades; sin embargo, el avance en energías renovables y el desarrollo de tecnologías que apalancan el uso racional de los energéticos y del recurso hídrico nos permiten avizorar un cambio de tendencia positivo.

El cambio climático permanece como el punto de mayor atención; las cumbres climáticas y las de biodiversidad hacen llamados continuos a una acción conjunta por parte de todos los países para mitigar impactos y adaptar acciones en pro de un mejor hábitat. Todavía falta que los compromisos no se queden solamente en los anaqueles de las buenas intenciones y se consolide una acción con mayor financiamiento y acompañamiento en beneficio general. Sin embargo, cada vez se encuentran proyectos, programas, políticas y estrategias que apuntan a garantizar un mejor planeta para todos. Las acciones puntuales son poderosas, pero no suficientes. El reto es una mayor articulación. La gran ventaja es que hay cada vez mayor conciencia para lograrlo, y eso constituye una base esencial.

De manera complementaria, vemos que la innovación en todos los frentes surge como el principal apalancador para lograr una prosperidad económica sostenible y sostenida en el tiempo. Diariamente utilizamos herramientas diferentes y novedosas para lograrlo, muchas de ellas bajo la etiqueta de la inteligencia artificial. Es un hecho disruptivo, de alcances similares a los que tuvieron la invención de la escritura, la imprenta o internet, entre otros. Como todo avance, no debe traspasar la frontera de la ética y de lo humano. No se trata de reemplazar al ser humano, sino de ayudarle a cumplir mejor sus labores de todo tipo. No es convertir a la humanidad en una más dentro del universo de las máquinas; por el contrario, es reafirmar su característica propia de hacedora de su destino, con espiritualidad, ética, libertad y voluntad. Es una tarea diaria que no admite discusiones. Si nos dejamos llevar por el conformismo, terminamos en el mundo de la invisibilidad y no en el de la creación positiva, con la condición humana básica del amor, la solidaridad, la amistad, el respeto y la tolerancia.

Por eso, a pesar de las guerras y las acciones de violencia diarias, de los escándalos continuos de cualquier tipo y de la frivolidad que reemplaza a lo trascendental, y que continuamente vemos en las noticias y en las redes sociales, hay un mundo que progresa en armonía con su ambiente y que aspira a avanzar hacia niveles insospechados de felicidad.

Con certeza, las cifras de hoy superan positivamente las de ayer, a pesar de todo. El mejor tiempo es el de ahora. Esa es nuestra invitación, no para soñar, sino para hacer. Nos podrán decir ilusos, vendedores de quimeras o alejados de la dura realidad. Frente a todo esto, sabemos que desde la sostenibilidad tenemos una base segura para afirmar que este año 2026 también será un año de esperanza, con la confianza y la certeza de un mundo mejor.

 

Mauricio López
Director Ejecutivo, Pacto Global Red Colombia

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