Si estás leyendo esto y hace años no lo visitas, hazte un favor y búscalo. Pero esta vez no lo busques como adulto, léelo como quien intenta recordar el camino de regreso a su planeta. Hay libros que uno conoce en la infancia y queda marcado como el ombligo. El Principito, que se lee de niño, pareciera un poco alternativo, pues ese sombrero que es ...